IMSS ASEGURA QUE NO HUBO TIEMPO PARA ATENDER HOSPITAL DE TULA

Zoé Robledo Aburto, Director General del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), reconoció que el personal del Hospital General de la Zona 5 en Hidalgo, no fue advertido del desbordamiento del Río Tula, provocando que pacientes perdieran la vida por las inundaciones y la falta de energía electrica.

A través de un video publicado en sus redes sociales, el titular del Instituto señaló que “Desafortunadamente, ni el personal directivo del hospital, ni la jefatura de Prestaciones Médicas ni la Delegación de Hidalgo fueron advertidos, ni oficial, ni informalmente, del fenómeno y de su potencial”.

Al mismo tiempo, el director general destacó que se hizo mucho para salvar vidas ya que “El Programa Hospital Seguro cuenta con un protocolo de evacuación de hospitales con énfasis en áreas críticas. En los últimos tres años se han realizado 46 evacuaciones hospitalarias exitosas, cinco de ellas totales. Este caso fue distinto, no hubo tiempo de anticipación”.

Robledo Aburto detalló los hechos ocurridos en el Hospital General de la Zona 5 y explicó que desde las 22:00 horas, cuando comenzó a llover, hasta el corte de la energía eléctrica, y a las 12:00 horas cuando empezó a trabajar la planta de emergencia del nosocomio, el personal médico inició la movilización de los pacientes de la planta baja a la planta alta; Sin embargo, explicó que alrededor de las 3 de la mañana, en un intervalo de aproximadamente 20 minutos, el nivel del agua aumentó de manera repentina, lo que provocó un colapso en la planta de emergencia eléctrica.

El directivo expresó que el personal del IMSS de Tula logró movilizar a 48 pacientes a la planta alta, de los cuales 40 fueron trasladados a diferentes hospitales de la zona, al tiempo de destacar que cinco pacientes ya fueron dados de alta y se encuentran con sus familiares, por lo que 35 todavía se encuentran hospitalizados con atención médica.

Zoé Robledo destacó que en dicho hospital había 54 pacientes hospitalizados, 22 de los cuales eran por COVID-19, los otros 32 tenían diversos padecimientos, de los cuales, dijo, dos habían perdido la vida previo; además, de que los cuerpos ya estaban en proceso de entrega a sus familiares. Por lo que 14 personas fallecieron al momento de la inundación, “se encontraban también 106 trabajadores entre personal médico, de enfermería, camilleros, laboratoristas. Muchos de ellos estaban fuera de su turno de trabajo, eran voluntarios”.

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